El proyecto presentado por el Poder Ejecutivo Nacional de disolver la Secretaría de Inteligencia, ex SIDE, es una iniciativa audaz por abrir al poder legislativo y los ciudadanos una zona oscura del Estado.
Las escuchas telefónicas, las campañas de difamación y el acopio de información "clasificada" son algunas de las variantes que desde la democracia y su vigencia hemos padecido los argentinos.
La ex SIDE no es la agencia de inteligencia donde trabaja el mítico Jaimes Bond, pero los agentes del servicio secreto añoran el prestigio de este personaje y eso puede llevar a exhabruptos en los métodos.
Parte del Aire de esta iniciativa pone blanco sobre negro un poder que trabajo en las sombras y que muchas veces extralimitó sus objetivos justamente por ser turbios y provenir de tiempos oscuros de la historia nacional.
La ex SIDE no es la CIA ni el FBI o la KGB o el MI5 inglés, la versión nacional de la inteligencia apenas resume en la intercepción de correspondencia para el chisme barato y asustar a los ciudadanos comunes.
Las escuchas telefónicas, las campañas de difamación y el acopio de información "clasificada" son algunas de las variantes que desde la democracia y su vigencia hemos padecido los argentinos.
La ex SIDE no es la agencia de inteligencia donde trabaja el mítico Jaimes Bond, pero los agentes del servicio secreto añoran el prestigio de este personaje y eso puede llevar a exhabruptos en los métodos.
Parte del Aire de esta iniciativa pone blanco sobre negro un poder que trabajo en las sombras y que muchas veces extralimitó sus objetivos justamente por ser turbios y provenir de tiempos oscuros de la historia nacional.
La ex SIDE no es la CIA ni el FBI o la KGB o el MI5 inglés, la versión nacional de la inteligencia apenas resume en la intercepción de correspondencia para el chisme barato y asustar a los ciudadanos comunes.

Comentarios