Tras 38 años del asesinato de los curas palotinos en la iglesia San Patricio de Belgrano R, en Mercedes se vivió una jornada de homenaje a los sacerdotes cuyos restos mortales se encuentran en el cementerio local: acto en iglesia San Patricio por la mañana y frente a las tumbas por la tarde.
El acto homenaje a los Padres Palotinos asesinados por la última Dictadura Cívico Militar que vivió nuestro país y que eran parte de la comunidad religiosa de San Patricio y de la orden Palotina, en la Iglesia San Patricio, contó con la presencia de monseñor Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes - Luján, el padre ThomasO´Donnel, párroco de la iglesia San Patricio, el diputado nacional Eduardo De Pedro, el intendente Carlos Selva y representantes de la Comisión Municipal por la Memoria
.El encuentro fue un homenaje y reconocimiento a los Sacerdotes que pagaron con su vida el hecho de buscar un mundo mejor, de pensar y reflexionar en torno a la vida humana y el del prójimo. La acción se enmarco en el 38° aniversario del asesinato de los padres Alfredo Leaden, Pedro Duffau, Alfredo Kelly y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, que el 4 de julio de 1976, cerca de las 01.00, fueron asesinados en la iglesia San Patricio del barrio de Belgrano, en Capital Federal.
" la verdad duele... pero NECESITAMOS conocer la verdad" manifestó el padre Thomas en el acto en la iglesia San Patricio, frente a los presentes y acompañados por un marco de más de 160 alumnos del colegio San Patricio.
En tanto el diputado nacional "Wado" De Pedro, ex alumno del colegio, expresó en el púlpito: "Tenemos que recordar la razón por la que mataron a los curas palotinos: por su espíritu solidario, por su compañerismo, por ayudar a los otros. El silencio promueve el olvido. Resolver las injusticias del pasado nos permitirá ser una sociedad más justa".
“Los padres palotinos nos han enseñado poder servir al prójimo” señaló por su parte Agustín Radrizzani, arzobispo de la diócesis Mercedes - Luján,
El encuentro estuvo lleno de emociones, y se vivio en un clima de mucha congoja, a través de las palabras expresadas por los diferentes oradores, luego de rodear la manzana de la iglesia acompañando el sonido de una gaita.

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