La noticia enlutó el día de gran parte de los
argentinos tras el incendio desatado en un depósito del barrio porteño de
Barracas donde murieron 9 bomberos.
El dolor por la pérdida de quienes dan su vida
por el prójimo, el dolor de los compañeros ante la impotencia nos lleva a
reflexionar en la entrega, sobre este arrojo por la vida.
Los siniestros, accidentes, tienen esa carga de
lo inesperado y frente a la tragedia existen esos hombres y mujeres que
priorizan la vida del otro ante el peligro.
Parte del Aire de estos acontecimientos nos
señalan el valor de quienes se arriesgan, muchas veces sin ningún tipo de
remuneración o con escaso reconocimiento social.
Vaya nuestro homenaje y nuestras condolencias
para los familiares de estos 7 bomberos y 2 rescatistas que sin medir los
riesgos pusieron sus cuerpos en su pasión por la vida.

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