Muchas veces se ha oído la queja de los
usuarios de telefonía móvil: baja calidad del servicio, inexistencia de un
cuadro tarifario, adosamiento de servicios nunca contratados.
En el día de ayer la Comisión Nacional
de Telecomunicaciones salió al ruedo con la reglamentación del servicio de
telefonía móvil, un reclamo muchas veces elevado y hasta ayer desoído.
Ahora las empresas del sector pero
fundamentalmente los usuarios tienen un reglamento al cual referenciarse para
poder realizar los reclamos y conocer los derechos y obligaciones.
Una de las cláusulas elementales es la
obligatoriedad de la respuesta a los mismos reclamos de parte de un operador
humano y no un contestador automático.
Parte del Aire de los resabios de la década del
90 y su exaltación en la eficacia y eficiencia es la ausencia del contacto cara
a cara en la atención al cliente.
Ahora, cada vez que queramos efectuar un
reclamo, habrá una voz en el teléfono que nos podrá orientar o al menos ser el
centro de todos nuestros reproches.

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